
A nivel social se cree que el docente de matemáticas debe solamente enseñar matemáticas, se considera que ser docente de matemáticas es saber y conocer de números, saber operar, formular, resolver, etc. pero aquellas personas no se han puesto en la verdadera tarea de reflexionar en lo complicada que es la labor del docente de matemáticas, pero, yo como docente de matemáticas considero que enseñar matemáticas no es una tarea separada de los valores morales y éticos del ser humano.
Pues el conocimiento debe dejar de ser visto como algo externo que debe ser apropiado por los sujetos, pues Nik Nij G. (2007) afirma que el conocimiento es producido desde el sujeto desde sus interrelaciones con el mundo, desde esta perspectiva se debe considerar la labor del docente de matemáticas como una actividad social.
Luego, un docente debe generar en sus alumnos la necesidad de ser reflexivos, críticos, autocríticos en las relaciones socioculturales de su entorno, para ello el docente de matemáticas necesita de su agilidad al momento de proponer problemas en el ámbito matemático que estén relacionados con el ambiente sociocultural, de esta manera los alumnos comprenderán y relacionarán su entorno con las matemáticas.
Por otro lado ser docente es una vocación y no una profesión, pues la vocación en la labor docente es una inclinación que se tiene hacia la enseñanza, mientras que la profesión en la docencia puede ser considerada como una actividad que se realiza habitualmente, y en este caso, no podemos hablar de actividad habitual porque, caeríamos en el error de enseñanza tradicional y conductista que tanto se ha criticado hasta el momento.
Se podría considerar a aquel persona que persigue un modelo tradicional como un instructor, como un tutor, como un guía e incluso como un conferencista, pues en ningún momento se preocupan por el aprendizaje de los estudiantes, mientras que un verdadero maestro o profesor, son aquellos seres humanos que saben que están tratando con seres humanos y que cada uno de ellos aprende a ritmos diferentes, es decir, un maestro tiene en cuenta a sus alumnos y comprende sus necesidades de aprendizaje.
Sin embargo, y con todos los obstáculos que tiene el ser docente, esta labor no es reconocida socialmente, pues, la remuneración económica por parte del estado no es la suficiente, para ser la docencia una labor tan fuerte y en algunas ocasiones agotadora, los docentes no son reconocidos como seres que forman a la sociedad, sino como seres que transmiten conocimientos.
Cuando decidí ser docente de matemáticas, mi verdadera inclinación en aquella época fueron los conocimientos matemáticos, no pensando en ningún momento en la verdadera gestión docente, sin embargo con la práctica docente y algunas teorías pedagógicas, me di cuenta de la importancia de la docencia y la gran influencia que tenemos en las relaciones socioculturales de los sujetos en formación.
Por otro lado mi proceso de formación como docente ha sido satisfactorio en el proyecto Curricular L.E.B.E.M. pues me han brindado las herramientas necesarias para ingresar a la educación básica como un docente pedagogo, didacta y matemático, siendo estos tres un componente muy importante en la educación matemática.
Algunos de los logros obtenidos en el transcurso de mi formación docente es la publicación y posterior ponencia de uno mis artículos acerca de la valoración y evaluación en matemáticas, donde se tocan algunos temas concernientes con la importancia de la gestión docente dentro de un aula de clase, además los grandes avances que he tenido a nivel personal, social y cultural.