El presente ensayo tiene como propósito dar una mirada al comportamiento de la financiación de las universidades públicas de Colombia. Pues varios años atrás se ha observado un desfinanciamiento en el presupuesto que le corresponde a la educación superior.
Años anteriores a 1992, las universidades en Colombia no se habían consolidado como instituciones investigativas, y no se garantizaba la cualificación docente, los nexos con el sector empresarial e internacionalización, entre otras.
A partir del articulo 86 de la ley 30 de 1992, se pretendió garantizar los aportes de la nación a precios constantes, exigiendo a las universidades publicas un incremento en la cobertura en los programas de pregrado, consolidación de grupos de investigación, cualificación docente; requiriendo cada uno de estos aspectos, gran cantidad de recursos sin remuneraciones del gobierno nacional[1].
En los años 90 la educación se podía considerar como una institución que se dedicaba solamente a la formación con una elemental cultura investigativa. En contraste con los años 90, actualmente la educación a aumentado sus programas de pregrado y posgrado, a aumentado el número de docentes cualificados, de la misma manera la cobertura que ha implicado la alta demanda de la educación superior ha generado un desfinanciamiento en la educación publica.
Respecto al nivel de formación de los docentes de las universidades publicas la comisión de vicerrectores afirma que el número de docentes con titulo de doctorado aumento en 47.6%, pasando de 835 a 1233 docentes cualificados, es importante resaltar que este incremento en el porcentaje de docentes se dio durante cuatro años, tiempo en el cual el estado no presento ningún tipo de remuneración o ningún aporte adicional al presupuesto de las universidades publicas, lo que implica que la universidad tuvo que responder por estos aportes.
Los grupos de investigación en el periodo 2003-2007 logro pasar de 1505 grupos a 1674; cabe resaltar que COLCIENCIAS u otras fuentes externas exigen remuneraciones que las universidades públicas deben financiar con su propio presupuesto.
Los programas de pregrado ofrecidos pasaron de 123 estudiantes en el año 2003 a 3173 en el año 2007, de la misma los programas de posgrado pasaron de 777 estudiantes a 911[2]
Todo lo anterior conlleva a un obligatorio incremento en la infraestructura de la universidad Publica, como lo es la ampliación de cobertura, nuevos laboratorios, tecnologías, entre otros. Lo que quiere decir que la universidad necesita más presupuesto del usual para ser más competitivo en el mercado profesional.
De esta manera, la cualificación docente, los grupos de investigación y la cobertura, requiere de salarios mas altos para docentes con altos niveles de exigencia académica, estas situaciones vienen afectando la financiación de la Universidad pública. Esta situación es preocupante pues conforme a lo dispuesto en el articulo 86 de la ley 30 de 1992 los recursos de la universidad publica son actualizados con el crecimiento del índice de precios del consumidor (IPC), el cual no satisface las demandas importantes de las universidades publicas.
Sin embargo, el estado no tiene en cuenta cada una de las peticiones de los directivos de las Universidades Públicas, por ejemplo, el rector de la Universidad nacional Moisés Wasserman al encontrarse con que el presente año se recibirían 160 mil millones de pesos adicionales para la educación superior no estuvo de acuerdo, pues afirmó
“-tremendamente frustrante- el presupuesto aprobado. Las tres universidades más grandes del país habían hecho un estudio detallado de los problemas que afectan a las universidades públicas, y sin embargo, sus argumentos no fueron tenidos en cuenta. Aunque el presupuesto aumenta la inversión para la cobertura, no aumenta los recursos para el funcionamiento, el cual es el problema mas apremiante de la universidad[3]”
Pues en la universidad publica del 80% al 90% de su presupuesto representan los gastos del personal, cubriendo prestaciones, aportes al sistema general de seguridad social en salud y en pensiones, entre otros, luego tan solo el 10% es destinado al funcionamiento, y según el rector Moisés Wasserman los 160 mil millones solo cubrirían los gastos de personal.
Además de los 160 mil millones de pesos presupuestados para la educación, 50 mil millones aprobados en el debate, 30 mil millones que eran para ciencia y tecnología y que irán a investigaciones de las universidades, 20 mil millones para ampliar la cobertura a través del Icetex, 42 mil millones que eran unos recursos que tenia el icfes y que pasa a las universidades y 18 mil millones que, según las universidades le ha costado el descuento del que habla la ley sobre la participación de los estudiantes en las votaciones y que el gobierno reconocerá.
Debido a esta distribución de dinero en las universidades públicas solo permitirá un respiro por un tiempo, para amortiguar el impacto mientras realmente se busca una manera de financiar la universidad publica. Lo que quiere decir que sin dinero la Universidad Publica puede dejar su funcionamiento por un tiempo, mientras se solucionan los problemas de presupuesto.
Otro de los grandes problemas de la Universidad Publica, fue el tema relacionado con la revolución educativa que planteo Uribe, antes de subir al poder presidencial, pues propuso la vinculación de la Universidad a la actividad productiva, la recuperación gradual del presupuesto de investigación, el aumento en una cifra de quinientos mil de los niños beneficiados con el refrigerio y restaurante, crear nuevos cupos escolares, lo cual ampliaría la cobertura (Rodriguez A. 2009. p.24).
Pero al ser plasmada en el plan de desarrollo la famosa “revolución educativa”, se convierte en una serie de parámetros, recomendaciones y órdenes. Donde se vuelve a aplicar las políticas educativas de la administración Pastrana; mas racionalización, más descentralización, mas ajuste, mas evaluación (Rodríguez A. 2009. p.24).
Esto llevaría a elevar la cobertura, la calidad y la equidad del sistema educativo, desde este punto de vista es una propuesta muy buena para la educación superior, pero, el Estado no considero los pocos recursos con que contaba la Universidad y no asintió alguna remuneración, o algún excedente para que la Universidad siguiera funcionando normalmente.
Pues en realidad el presupuesto que se necesitaría aparte de los ingresos del IPC, es aumentar en 5.5% los aportes de la nación representado en la cualificación docente por el impacto de las normas y el incremento del aporte patronal por seguridad social, mas un 3.5% representado en el impacto por gastos generales, este aumento no modifica la ley 30 de 1992, por lo que el articulo 86 no establece máximos en el incremento de los aportes del presupuesto[4].
De esta manera se podrían resolver los problemas prestacionales, para cubrir los costos de los avances tecnológicos si las universidades no quieren quedarse atrás en el mercado profesional mundial.
Es por esto que la comunidad Universitaria, ha marchado por las calles del país, abriendo espacios de discusión, que lleven a los Colombianos a la reflexión, donde se sientan parte del pueblo, asi no pertenezcan a la universidad Publica; sus hijos, sobrinos, familiares pueden pertenecer a ellas y deben luchar por sus derechos, por todas las injusticias cometidas alrededor del presupuesto de las Universidades publicas y en general de la educación.
En los medios de comunicación se escucha, los estudiantes de universidades publicas son unos inadaptados, la información es tergiversada, y a Colombia ¿qué le queda?, juzgar, pues ante el desconocimiento de las situaciones presupuestales nosotros los estudiantes de universidad publica somos los malos y ¿Quién resultaría siendo el bueno? Uribe quien desde el principio de su mandato a mentido, a los Colombianos.
Pues, la educación Pública es un derecho de todos los Colombianos y Uribe prometió a los colombianos una mejora a nivel educativo por un voto, pero en realidad nosotros como sociedad colombiana debemos saber y entender que la educación es un derecho fundamental y se deben satisfacer todas las condiciones necesarias para que la educación sea pertinente, eficaz, eficiente.
Desde este punto de vista, votar por un gobernador que prometa cosas, sobre los derechos de los ciudadanos que debe cumplir por obligación, luego me surge la pregunta, ¿qué se puede pensar del gobernador? Y ¿Qué se puede pensar del pueblo que se deja comprar e ilusionar sin saber sus derechos?
No debemos dejar que las universidades públicas del país se conviertan en instituciones técnicas que produzcan mano de obra cualificada, pues eso es lo que quiere el estado empujándonos a una bancarrota, pues saben que en las universidades publicas se forman estudiantes críticos y reflexivos que entienden y comprenden lo que en realidad sucede en el gobierno. Colombia necesita sabios y movimientos estudiantiles que sean seres críticos y reflexivos.
REFERENTES BIBLIOGRAFICOS
1. Comisión de vicerrectores Financieros de siete universidades publicas, Revisión de la financiación con recursos de la nación para las universidades publicas , recuperado el 25 de octubre de 2009 de http://www.medellin.unal.edu.co/documentos/noticias/Informe_junio-3.doc
2. Semana.com, Critican presupuesto para las universidades públicas. Recuperado el 30 de octubre de 2009 de http://www.semana.com/noticias-nacion/critican-presupuesto-para-universidades-publicas/130301.aspx
3. Rodríguez, Abel; un análisis de la revolución educativa. Recuperada el 26 de octubre de 2009 de http://www.paginasyboletines.com/curriculum/planetapaz/campanas/educacion/revolucion.pdf
[1] Comisión de Vicerrectores Financieros de Siete universidades publicas, “Revisión de la financiación con recursos de la nación para las universidades publicas” Aspu 1.
[2] Comisión de Vicerrectores Financieros de Siete universidades publicas, “Revisión de la financiación con recursos de la nación para las universidades publicas” Aspu 3.
[3] Semana.com, Critican presupuesto para las universidades públicas.
[4] Comisión de Vicerrectores Financieros de Siete universidades publicas, “Revisión de la financiación con recursos de la nación para las universidades publicas” Aspu 9.